EL POETA ZAKARIA MOHAMMED PARTE A LA GLORIA.

El viernes 4 de agosto falleció a los 73 años Zakaria Mohammad , el renombrado poeta palestino autor de una obra modernista que impacto no solo en la literatura árabe, sino fue un referente de la poesía Palestina en el mundo.

Zakaria Mohammed  nació en el área de Nablus, Palestina, en 1951. En el panorama de la poesía árabe y palestina es un poeta que se destaca por su expresión bella, concisa y contundente. Es considerado uno de los grandes poetas árabes en la actualidad y el mayor de Palestina. Realizó estudios de la literatura árabe en la universidad de Bagdad, en Irak. Tan pronto como terminó sus estudios en 1975, comenzó a trabajar como periodista independiente en Beirut, Ammán y Damasco. En su vida profesional trabajó como editor en jefe para muchas revistas políticas, culturales y literarias. Actualmente vive en Rammallah donde trabaja como periodista y editor. También realiza cursos de escritura creativa. Además de escribir poemas y novelas, Zakaria ha escrito  libros de cuentos y obras de teatro para niños. Ha trabajado como periodista.  Adicionalmente a sus varios libros de poemas editados, publicó su primera novela en 1996. Miembro del comité de dirección de Khalil Sakakini Cultural Center, destruido por los bombardeos del ejército de Israel.

Compartimos con ustedes una selección de sus poemas.

Traductor: G. Leogena

PROMETEO

Revista Latinoamericana de Poesía

Número 88-89. Julio de 2011.

PLATO

En la mañana desgrano las vainas de mi vida en un plato

Cada transeúnte toma su porción de arvejas

Cada quien agarra un puñado y se va.

Al anochecer me arrastro de rodillas entre las sillas

En busca de una arveja que podría haber caído de sus manos

Una arveja que pudiera darme el sabor de mi vida.

RETORNO

El bambú dispara su tallo

remontándose hacia el espacio

No se preocupa por las hojas, las raíces, ni siquiera por la lluvia

Se preocupa por la altura

Su alma es una columna dirigiéndose hasta el cielo

Si yo fuera un árbol elegiría el círculo en lugar de la línea

Enviaría mis brotes hacia adelante como yendo en un viaje sin retorno

pero después me curvaría para volver de nuevo

Sin el regreso

la vida no es más que un estúpido árbol de bambú

un árbol que dispara cañas vacías hacia el cielo.

SUICIDIO

Las bolsas plásticas no tienen alas para volar

pero insisten en intentarlo

Volar es el sueño de todas las criaturas

Es el desespero, más que la esperanza, lo que empuja a estas bolsas alto

                                                                                                       hacia el cielo

Ellas rellenan sus pulmones con aire como sapos

y saltan hacia el espacio

La mayoría caerá para ser atrapadas por plantas espinosas

«déjame sola», llora la bolsa.

«Quiero morir. Quiero lanzarme desde la más alta construcción de Ramallah».

Pero la gente no deja de lanzar bolsas

Las lanzan como dados, viéndolas de reojo

Temiendo que aquellas que logren volar caigan pronto sobre sus cabezas

como cuervos suicidas.

 HOGAR

Tantas aves vuelan velozmente sobre mi cabeza

Ramitas en sus picos para construir su hogar

Mi hogar no ha sido construido todavía

Vivo aún en la tierra del sol y la lluvia

Los pájaros continúan pasando con sus ramitas

Mientras yo, como un pequeño niño, mis labios se equivocan al pronunciar

                                                                                                      «m-i-h-o-g-a-r”

 FÓSFOROS

Mis días son fósforos usados

Cada día tomo uno para escribir con su cabeza quemada una letra de mi nombre

y lo arrojo

Yo envidio a aquellos que tienen fósforos intactos en sus cajas

Atrapando el fuego en sus manos son capaces de amenazar al mundo

                                                                                       con un incendio.

 SACERDOTE

¿Cuál es el significado de mi vida?

¿Qué significa lo que he hecho?

Mi pie no allanó un camino en la tierra de lo desconocido

Los golpes de mi pala no han sido capaces de descubrir los tesoros ocultos

Mis manos no fueron las de una partera recibiendo vidas desde la oscuridad                                                                                             de los úteros

Fui un anciano sacerdote cuyo trabajo fue escuchar el primer llanto

de un recién nacido para darle un nombre

No soy más que un dador de nombres

Doy nombre a los gritos                          

Los sello como etiquetas en sus espaldas

Cada nombre del llanto en este universo es arte de mis manos.

GRANIZO

En la mañana recojo los pañuelos de mi gripa en una bolsa plástica

Los arrojo a la basura

Mañana arrojaré otra bolsa

Y pasado mañana también

Por tanto, después de los pañuelos de la gripa, llegan los pañuelos blancos

                                                                                            de lágrimas

Luego los claveles blancos marchitándose

Luego, el granizo de primavera barrerá duramente los capullos del almendro

de sus ramas

HORMIGA

El amor es una hormiga

sobre una rama

La rama está en la mano de un niño

Incesantemente él voltea la rama

La hormiga no tiene esperanza de llegar.

 EL CARRUAJE

¿Podría la flecha detenerse y retornar a la

mano que la lanzó?

Me apresuro, me apresuro en mantenerme vivo

 La flecha tiene una mano que la lanza nuevamente

La mano que me disparó tiene nuevos muchachos a quienes disparar

Por tanto me apresuro y me apresuro

Quiero alcanzar mi fin, aplastado y vuelto añicos

Abriéndome paso entre manos, lenguas y pensamientos

Patines de ira y deseo en mis pies

Deslizándome hacia el cielo

No es por la gloria

Ni por la felicidad

Es sólo para exprimir la última gota de las uvas de mi vida

No hay tiempo para el café

No hay tiempo para escribir una palabra

Otros tienen que escribir lo que debe ser escrito

Y beber lo que debe ser bebido

Pero yo tengo que apresurarme y apresurarme

No quiero ser un sabio de cabello gris

Los sabios son flechas que se detuvieron para mirar atrás

Mi corazón se detendrá antes que yo me detenga

Cruzaré miles de kilómetros antes que se detenga mi corazón

Los que llegarán más lejos que yo

Me encontrarán esparcido en el camino:

El cráneo magullado

Tornillos

Y ruedas dentadas aún temblando y girando.

EL ACUERDO

Dejamos al melocotonero muerto

 yacer en nuestro jardín

 Plantamos una enredadera

 para que creciese alrededor de su tronco

 Pronto cada centímetro del árbol

 se cubrió de hojas

 Ahora nuestro melocotonero es verde

 incluso en invierno

 Este es el acuerdo:

 la muerte obtiene la raíz y el fruto

 y nosotros obtenemos el premio

 de estas falsas hojas verdes

PERROS

Las extrañas ideas del Beduino

salen de su cerebro y se agazapan ante él

Él les silba

Les lanza una rama y les dice ¡tráiganla!

Las ideas del Beduino

se dicen a sí mismas:

¡Qué extraño hombre!

¡Él piensa que las ideas son perros!

Pero ellas le siguen el juego,

Corren a buscar la rama;

Si no ladraran, si no menearan sus colas

el Beduino no podría hacer nada con sus ideas

Las ideas le siguen el juego

Saben que pueden ser perros o caballos

Pero hoy día, los caballos mascan sus bocados

encarcelados en establos reales

Hoy día, una idea no es más

que un perro

DÍA DE CEGUERA

Todos están destinados a tener un perro

Todos están destinados a tener un día de ceguera

El significado de la vida consiste en juntarlos

Algunas personas parquean un perro a sus pies

Pero su ceguera no se evidencia del todo

Otros encuentran su ceguera

cuando sus perros los abandonan

Afortunado el que consiguió un perro el día que se volvió ciego

que se encegueció por el bien de su perro

 Pero entre los perros y la ceguera,

Uno es sólo un juguete

entre los ladridos y la oscuridad

MUJER

Nunca quisiera ser

un árbol en la ladera:

El viento me destrozaría

La humedad arruinaría mis pulmones

Nunca quisiera ser

una roca en el barranco:

El sol desmoronaría mi memoria

La lluvia tajaría mi meñique

Quiero ser una mujer:

El dolor es el fruto de su amor

Con sus dientes ella corta

Lo que la ata a su hijo

 EL REY

Aquí estoy

criando mis cachorros

persuadiéndolos con leche caliente

mimándolos con albaricoques

haciendo excursiones a la playa

al final de las tardes

 Aquí estoy

con el sol ocupado orbitando sobre mí

con mis recuerdos

desvaneciéndose en el sol

desmoronándose por la humedad

vino tinto goteando en mi barba

Aquí estoy

mis quisquillosos cachorros

me arrastran a la playa

sus correas en mis manos

Pero me entrego a ellos

mientras me ahogan en el mar

EL VIAJE

Ocurre que deambulas dentro de la selva

Pierdes tu sentido de dirección

Asciendes las colinas empinadas

Desciendes hacia los valles

Tus botas se atrapan en el barro

Caminar es agotador, entonces descansas un rato

Luego descubres que estás muy exhausto para moverte

Acamparé aquí esta noche, decides

Entonces encuentras un burro

Tan gris que parece tallado en piedra caliza

Pastando metódicamente

no se sobresalta cuando lo montas

 parece feliz de llevarte

de regreso a un camino que parece muy familiar

conociendo cada salida y curva del camino

El burro trota

Tú te afincas en el ritmo

Sintiéndote feliz

Viendo al sol ponerse en un mar asombroso

Estás en tu viaje

Tomas el camino

No lo conoces

Pero el burro parece conocerlo

Y el burro es la muerte

  FANTASMAS

Sus almas son como vencejos

 agitando sus alas

 en la esquina de tu ojo

 Sus almas revolotean

 de salón en salón

 apagando las velas

 dando portazos

 Ajo y alcanfor

 son inútiles

 Tienes que quemar la casa

 para fumigar los fantasmas

 Toda la noche los fantasmas

 se balancean desde los percheros

 boca-abajo como murciélagos

EL ÚLTIMO

Déjame

la última bala en el revólver

para que la muerte espere en la entrada

Déjame

el último jadeo en los pulmones

para que el aliento pueda expirar con su dura labor

Déjame

la última copia de la llave

para que sólo los fantasmas puedan entrar

DOLOR

Mi dolor es un cántaro

sobre una mesa

No tengo el bastón

para romperlo

INSOLACIÓN

Nacimos de una insolación

de un golpe de guadaña contra el  viento

y de cuernos contra la piedra

 Lanzamos nuestra placenta a los perros

y nuestra alma hacia una charca de oscuridad

 Como mujeres pobres bordamos

nuestros labios en la tela del silencio

Impuros fuimos a la oración del alba

a la rosa

y los recuerdos de la infancia

La arena es nuestro grano

y arena el forraje del caballo

Ascendemos por la arena sin aliento

y agotados descendemos

 Ninguna evidencia de nuestros nombres

excepto un alfabeto no citado en el diccionario

ninguna evidencia de nuestros ancestros

excepto el silencio de los perros ante la puerta

 Nos hemos atado a los cordones de nuestros zapatos

y al vello de las pestañas

y a las colas de los cometas

Nos agachamos como perros ante la puerta

doblegados y tristes ante la rosa

 Y la rosa es el angosto sacrificio de sangre del mediodía

 Nuestra harina fue esparcida por todas partes

y la desesperación es un anillo de hierro en nuestro dedo

 Danos un respiro para poder reconocer nuestras sombras

y nuestras pezuñas puedan crecer

Una campana gigante cuelga sobre nuestra cabeza

una campana persistente nos hace perder el camino

 Oramos para silenciar el gran repique en los labios de nuestros muertos

 Tómanos de la mano

y la cintura

sostennos bajo nuestros pechos

somos parientes de humo y fuego

 Este es nuestro dedo

húmedo para explorar el viento

herido por nuestras preguntas sin fin

 Bromeamos con nuestros nombres

con los ojales de nuestras camisas

 y conducimos oraciones como cisnes sucios ante nosotros

 Atamos los burros a los tobillos de los niños

y atamos el otoño al verano

para  calmar nuestros escalofríos

 Llámanos desde atrás de nuestras habitaciones

llámanos con escandalosa voz que nos avergüence, desnudándonos

llámanos con una voz que rompa nuestra madera y bambú

 Guía nuestras oraciones para que podamos orar más allá del salto del deber

y nuestras almas permanezcan erguidas en nuestros cuerpos

 Amargas semillas de tuera son nuestro almuerzo

nuestra cena es tan seca como una piedra

y el silencio fluye como sangre menstrual entre nuestras piernas

 Oramos para aplastar nuestros cálculos renales

y oramos para partir el pan de nuestra cena

 No hay inmunidad para la piedra

o la rosa

todo yace en el rango del trueno

 Nacimos de la inversión del labio

y la pestaña

nacimos del golpe del cuerno contra la piedra.

Traducciones de León Blanco

EL CIEGO

Ciego como el interior de un anillo

en un dedo

Ciego como una mano

esposada a otra

Y porque la ceguera

es el vapor de la noche

Llené mi jarra con ella

Y porque la ceguera

es una bestia

La monté como a un burro

Yo soy el ciego

cuyos ojos han sido lanzados

al estanque

Soy el ciego

cuyos ojos

conforman asteroides

Y porque soy ciego

mi aliento

apagará el fuego

Ciego sin ataduras

Ciego con un anillo

soldado a otro

Y no hay esperanza de separarlos.

 EL SEGUNDO HERMANO

 Seguí tus pasos

Pisé tus huellas

hasta que caíste

en el foso de los muertos

De mi    hicieron primero

el carnero sin cuernos

Pero siempre seré el segundo

imprimiendo mis huellas por siempre

sobre aquellas huellas invisibles

que se extienden hasta la negra paz

EL UMBRAL

Una mujer labró un talismán

y lo arrojó por debajo de mi puerta

Al cruzar el umbral

caí muerto por el hechizo

Morí a causa de lo desconocido

EL ÁRBOL

El árbol trepa el aire

mascándolo como el camello masca el cactus

al igual que el espacio se raja como témpano tabular en hendimiento

El árbol trepa el aire

como un ciego que sube las escaleras

golpeando su bastón a medida que avanza lentamente

¿Hacia dónde te diriges, árbol ciego?

¿Adónde vas viejo camello

devorando ramas de aire?

El árbol trepa el aire

que cauteloso abre su puerta herrumbrosa

rechinantes bisagras oxidadas

 PITÁGORAS

 Escucha mi amigo Pitágoras

Tengo tus números

al respaldo de un sobre

Uno: Dejo a Dios

que barra la arena

de su playa desierta

Dos:  El palo

y la sombra

que en la noche se lo traga

Tres:  Para aquel que

se desgarró en la trinidad

el padre, el hijo y el espíritu santo

Cuatro:  El perro que

vigila la cueva

le ladra a las sombras, le ladra a la nada

Cinco:  Es para el pulgar

el único hipopótamo

en un bosque de renos

Seis:  La brecha entre

las palmas

la brecha que no se puede abrir

Siete:  La casa de Dios en el séptimo cielo

donde se enfurruña con la soledad

barriendo su playa desierta

Ahora sabes, Pitágoras

hechicero de números,

existe un número:

que al igual que la serpiente de Moisés

devoró todas las serpientes

Cada vez que paso

me asaltan sus llantos

como pájaros dementes

chillando y abalanzándose y descendiendo en picada

Cada vez que paso

sé que me persiguen

como murciélagos locos

golpeando en picada mi pecho y mi cara

Si fuera de noche

Sé lo que vería

el casco, el escudo, la espada.  La sangre,

y la enorme fogata devorando el aire negro de la noche

Pero de noche no camino por aquí

Nunca vengo de noche

No me interesa mirar

la luna

lavando la sangre de los peldaños

con su agua plateada

Una vez vi suficiente con sólo mirar por encima

de la alcantarilla la lujuriosa yerba forrando su boca

era yerba abundante, engordada con hierro

yerba oscura engordada con sangre

 LA GUERRA

Secuestre al cabrito

cuando su mamá no esté mirando

Lléveselo,

después séllele la ubre

Deje que el crío bale

hasta que las rocas lo puedan escuchar

Deje que el crío bale

hasta que Dios escuche

Deje que la leche engorde

las hienas y los lobos

Para que la guerra se inflame

entre la boca y la ubre

entre el hijo y su madre

entre Dios y el creyente

Pitágoras Revista Prometeo # 54-55